Los contenidos SCORM siguen siendo uno de los formatos más utilizados en formación online. Son compatibles con cualquier LMS, permiten trazabilidad y facilitan la medición del aprendizaje. Y aun así, muchos cursos en SCORM se quedan a medias.
El problema no está en la tecnología, sino en cómo se estructura el contenido. Cuando un SCORM se diseña como un PDF largo “pasado a digital”, el abandono es casi inevitable.
La buena noticia es que no hace falta reinventar SCORM, sino usarlo bien.
Por qué se abandonan tantos contenidos SCORM
Antes de hablar de soluciones, conviene conocer los errores más habituales:
- Contenido demasiado largo y denso.
- Falta de objetivos claros desde el inicio.
- Estructuras lineales que no respetan el ritmo del usuario.
- Exceso de texto y poca interacción real.
- Evaluaciones mal planteadas o irrelevantes.
Cuando un alumno no entiende qué va a aprender, cuánto tiempo le llevará o para qué le sirve, abandona. Así de simple.
Empieza por el objetivo, no por el contenido
Un contenido SCORM que funciona no empieza con “qué tengo que explicar”, sino con:
- ¿Qué debe saber o hacer el usuario al finalizar?
- ¿Cómo impacta esto en su trabajo?
- ¿Qué comportamiento quiero cambiar o reforzar?
Definir bien el objetivo permite eliminar contenido innecesario y centrarse en lo esencial. Menos información, mejor estructurada, suele dar mejores resultados que cursos extensos y genéricos.

Divide el contenido en unidades pequeñas y claras
Uno de los mayores errores es crear SCORMs largos “porque así queda todo en uno”.
Funciona mucho mejor:
- Módulos cortos y autocontenidos.
- Una idea principal por unidad.
- Duraciones realistas (5–15 minutos).
- Posibilidad de pausar y retomar sin penalización.
Esto no solo mejora la experiencia del usuario, sino que aumenta drásticamente la tasa de finalización.
Cuida la experiencia visual y de navegación
Un contenido SCORM puede tener buen contenido y aun así fracasar si la experiencia es pobre. Aspectos clave que marcan la diferencia:
- Diseño limpio y legible.
- Navegación clara y predecible.
- Uso equilibrado de texto, vídeo y recursos visuales.
- Adaptación a diferentes dispositivos.
La experiencia de usuario no es un extra: es parte del aprendizaje.

Integra el SCORM dentro de una estrategia formativa
Otro error frecuente es tratar el SCORM como una pieza aislada. Los contenidos que mejor funcionan suelen:
- Formar parte de un itinerario.
- Estar acompañados de otros formatos (vídeo, sesiones en directo, recursos descargables).
- Tener continuidad más allá del curso.
Cuando el alumno entiende el contexto, la motivación aumenta.
SCORM bien hecho: menos abandono, más impacto
Un SCORM bien estructurado:
- Se completa más.
- Se recuerda mejor.
- Genera menos rechazo a la formación online.
- Aporta datos útiles para mejorar futuras acciones formativas.
En 3ipunt diseñamos contenidos SCORM pensados para personas, no para cumplir con un requisito técnico. Contenidos que funcionan dentro del LMS y, sobre todo, fuera de él, en el día a día del usuario.




