¿Cuántos correos de Moodle terminan directamente en la carpeta de spam? Probablemente muchos. Muchos clientes nos lo han dicho: los avisos predeterminados de la plataforma suelen percibirse como impersonales, poco atractivos y automáticos.
Fresk cambia eso.
Ahora puedes transformar esta experiencia incorporando elementos corporativos como logotipos, encabezados y pies de página personalizados que refuerzan tu marca. Además, tienes el control total sobre el tono del mensaje.
Automatización con lógica inteligente
La verdadera potencia de Notificaciones Fresk está en su capacidad para combinar criterios de envío según las necesidades reales de cada curso.
Ya no se trata de avisos genéricos, sino de reglas inteligentes. Puedes vincular, por ejemplo, una inactividad de diez días con un progreso inferior al 50% en actividades concretas, y que la notificación se envíe solo cuando se cumplen ambas condiciones.
El sistema genera automáticamente los borradores en el idioma del perfil de cada usuario, así que cada notificación llega personalizada y oportuna sin esfuerzo manual adicional.
¿Quieres verlo en acción? Te enseñamos cómo funciona 👇
Métricas reales para decisiones acertadas
Para que una estrategia de comunicación funcione, necesitas saber qué ocurre después del envío. Notificaciones Fresk incluye un panel de control con métricas clave y una tecnología de seguimiento que te permite conocer la tasa de apertura real de tus notificaciones.
A esto se suma un sistema de auditoría de seguridad que registra cada envío y cada borrado. Así, como administrador, tienes siempre una visión clara y transparente del impacto de tus comunicaciones.
El futuro de tus flujos de trabajo
Nuestra hoja de ruta sigue creciendo para facilitarte el día a día. Muy pronto, el plugin permitirá crear plantillas de notificaciones, de forma que no tengas que configurar tus reglas favoritas desde cero en cada nuevo curso.

En resumen
Notificaciones Fresk transforma los correos estándar de Moodle en comunicaciones corporativas personalizadas y evita que tus mensajes acaben percibiéndose como spam. Refuerzas tu marca, automatizas con criterio y, sobre todo, sabes qué impacto tienen realmente tus comunicaciones.




